Una empresa puede revisar cada semana sus ventas, tráfico web, campañas, presupuestos, oportunidades comerciales y actividad de los equipos y, aun así, no tener una respuesta clara a una pregunta básica: ¿estamos avanzando en la dirección correcta? Tener datos no garantiza comprender el negocio. La dificultad aparece cuando las cifras se acumulan sin un criterio...