En el sector agroalimentario —y, de manera muy marcada, en el universo de frutas y hortalizas— la competencia ha cambiado profundamente. Ya no basta con tener un producto excelente, una cosecha cuidada o una red logística perfectamente engranada. Todos estos elementos siguen siendo imprescindibles, pero han dejado de ser suficientes para destacar de forma sostenible....