En el sector del adiestramiento canino, la evolución tecnológica suele percibirse como algo lejano, complejo o incluso innecesario. Durante mucho tiempo, la reputación del profesional se construía casi exclusivamente a través de la experiencia directa, del trato humano, de los resultados visibles con cada perro y, sobre todo, del boca a boca. Esa lógica funcionó...