Una inmobiliaria puede tener buenos inmuebles, publicar con frecuencia y recibir visitas en sus anuncios, pero seguir teniendo una sensación incómoda: muchas acciones digitales no siempre se traducen en oportunidades reales. El comprador compara zonas, precios, calidades, opiniones y alternativas antes de contactar. El propietario también observa cómo se presenta una agencia antes de confiarle...